sábado, 24 de diciembre de 2016

Problemas éticos al principio de la vida. El estatuto del embrión.

Hola a tod@s! Vamos con el Tema 6 y último de esta apasionante asignatura impartida por Diego José García Capilla.

¡Allá vamos!



TEMA 6. PROBLEMAS ÉTICOS AL PRINCIPIO DE LA VIDA. EL ESTATUTO DEL EMBRIÓN.

ESQUEMA GENERAL DEL TEMA

1. CONCEPTOS PREVIOS.
2. CONSIDERACIONES BIOLÓGICAS EN TORNO AL DESARROLLO EMBRIONARIO.
3. EL COMIENZO DE LA VIDA HUMANA.
4. CONSIDERACIONES ÉTICAS.

***

1. CONCEPTOS PREVIOS.

“El estatuto del embrión es la vía terminal común en la que suelen finalizar todos los debates en torno a la vida. De ahí su importancia, no menor de su extrema complejidad. Esto se debe sobre todo a la dificultad que encuentra la razón para determinar con exactitud los límites de la vida humana, tanto al comienzo como a su final” (GRACIA, D)

- En los debates sobre Biología, Medicina y Ética es necesario partir de unos buenos datos científicos (hechos) para llegar a unas prudentes conclusiones éticas (valores).

- Concepto de desarrollo: proceso regulado de crecimiento y diferenciación, resultante de la interacción núcleo-citoplasmática del ambiente celular interno y del medio externo, mediante el cual se produce la formación del individuo adulto.

- Tres aspectos relacionados con todo proceso biológico en general y con el proceso de desarrollo en particular:

 1) CONTINUIDAD: imposibilita distinguir con exactitud un “antes” y un “después”.
 2) EMERGENCIA INSTANTÁNEA DE PROPIEDADES NUEVAS, cualitativamente diferentes a las existentes en un momento anterior.
 3) EL TODO BIOLÓGICO NO ES IGUAL A LA SUMA DE LAS PARTES.

- En la relación entre Ciencia y Ética en una sociedad plural es importante utilizar la deliberación como procedimiento, apelar a la ética de la responsabilidad, y tener presente que en una sociedad plural debe haber una ética de mínimos y de máximos, que dan lugar a los denominados deberes perfectos (de obligado cumplimiento, los gestionan los poderes públicos y dan lugar a normas jurídicas) y a los deberes imperfectos (obligan en conciencia sólo al individuo, son de gestión privada y dan lugar a las normas morales).
- Al conjunto de mínimos compartidos se ha llamado ética cívica. Es el tipo de ética que deben asumir asumir los organismos que pretenden ser expresivos de la conciencia moral social.


2. CONSIDERACIONES BIOLÓGICAS EN TORNO AL DESARROLLO EMBRIONARIO.

- El ciclo vital de un ser humano se inicia a partir de una célula única –el cigoto- formado por la fecundación de dos gametos (óvulo y espermatozoide) que tras un proceso de desarrollo dará lugar a la formación del individuo adulto.

- En el proceso biológico de la reproducción humana se pueden diferenciar cuatro etapas que representan situaciones genéticas y embriológicas muy distintas a las que pueden corresponder cuestiones éticas y jurídicas diferentes:

(Ilustraciones)

1ª etapa: GAMETO-FECUNDACIÓN-CIGOTO.

Supone un cambio drástico al pasar de la existencia de dos realidades diferentes (los dos gametos, óvulo y espermatozoide) a una realidad única (el cigoto).
En esta primera etapa hay que resaltar el aspecto de continuidad de los procesos biológicos: el proceso de fecundación es largo y complejo (el espermatozoide debe atravesar la zona pelúcida del ovocito, entrar en el citoplasma y liberar en él su núcleo haploide hasta la fusión de los dos pronúcleos). ¿En qué momento podría decirse que existe el cigoto? Esta interrogante afectaría a los que mantienen que la persona aparece en el momento de la fecundación.

2ªetapa: CIGOTO-MÓRULA-BLASTOCISTO-ANIDACIÓN.

Esta etapa es la más crucial desde el punto de vista genético, cuestionando la individualización del nuevo ser. Ello tiene repercusión con métodos interceptivos como con las nuevas técnicas de reproducción asistida que implican la manipulación de embriones.

En esta etapa, el huevo fecundado inicia su evolución hacia el útero. A la semana de haber ocurrido la fecundación es cuando el embrión, ya en estadio de blastocisto, comienza a fijarse en las paredes del útero, tardando otra semana aproximadamente en concluir su fijación (anidación). Puede aceptarse como regla general que la anidación concluye en unas dos semanas (catorce días) después de ocurrida la fecundación.

3ª etapa: ANIDACIÓN-FETO.

En el principio de la tercera etapa se produce la gástrula (15-18 día), diferenciándose las tres capas germinales primitivas (ectodermo, mesodermo, endodermo), de las que se derivarán los tejidos y órganos del futuro organismo.

Hasta el final de la 8ª semana tiene lugar un proceso de interacción entre el embrión y la madre que es decisivo para la constitución de la nueva realidad humana.

El embrión continúa su desarrollo de manera que al final de la 4ª semana ha adquirido el plano general del futuro ser.

Al final de la 8ª semana termina esta etapa dando lugar al feto.

4ª etapa: FETO-NACIMIENTO.

A partir del estadio anterior y durante la cuarta etapa se produce el desarrollo fetal desde el tercero al noveno mes para dar lugar al nacimiento del nuevo ser humano (en la imagen, feto de 11s).


3. EL COMIENZO DE LA VIDA HUMANA.

El profesor Diego Gracia resalta la importancia que en el debate sobre el desarrollo embriológico humano está adquiriendo  el concepto científico y filosófico de constitución: “Los seres vivos necesitan de un período constituyente, sólo al final del cual puede hablarse de una nueva realidad biológica (…) Para la constitución de un nuevo organismo hace falta la información genética, que es condición necesaria de su existencia, pero hace falta también la concurrencia de otra información procedente del medio, motivo por la cual la primera tiene carácter necesario pero no suficiente” (GRACIA, D., Como arqueros al blanco, Madrid, Triacastela, 2004, p. 371).

Esta conclusión no es aceptada por todos. Hay otra interpretación (preformacionismo genético) según la cual en el cigoto está ya en potencia todo lo que va a suceder. La información genética regula las interacciones con el medio y, aunque necesita de otros elementos del medio, tiene el gobierno de tales procesos.

Frente al preformacionismo está la teoría epigenética: la información exterior de la célula embrionaria no tiene carácter adventicio sino necesario y constituyente y no puede decirse que la célula embrionaria sea una persona ya constituida.

¿Cuándo se puede hablar de una persona ya constituida? Unos creen que todas las características del ser humano se dan ya en el cigoto pudiendo considerarse persona con todas las connotaciones éticas. Otros piensan que una persona  sólo está constituida cuando tiene un fenotipo capaz de sobrevivir en el medio, individualizado y constituido después de un período de tiempo, y que ni el genotipo ni la información contenida en el cigoto son suficientes, por sí solas, para constituir una nueva persona susceptible de obligaciones morales similares al ya nacido o a la realidad biológica que se desarrolla en etapas posteriores (diferencia entre teorías preformacionistas y epigenéticas).

Desde la perspectiva del concepto de constitución, “la constitución de una realidad biológica nueva y autónoma es un proceso que requiere la interacción de informaciones muy distintas, en un espacio determinado y a lo largo de cierto tiempo. El período embrionario es el tiempo de interacción de todo ese complejo conjunto de informaciones” (GRACIA, D., op. cit., p. 385).

Y también: “un embrión de ser humano está vivo, pero no es un ser humano ya constituido; tiene la posibilidad de serlo, pero no lo es aún. La posibilidad es ya mucho, supone poseer muchos factores que resultan necesarios para la constitución del nuevo ser, pero no todos. Entre otros, le falta un factor fundamental que es el tiempo. La vida es siempre un resultado” (p. 386).


4. CONSIDERACIONES ÉTICAS. (tenemos 7)

4.1. Es necesario hablar de un manejo responsable de los embriones.

4.2. La responsabilidad es claramente distinta según se trate de realidades biológicas ya humanas y personalmente constituidas o de proyectos de serlo. En el primer caso es mucho mayor que en el segundo.

4.3. En Ética distinguimos entre deberes perfectos (de gestión pública, que nos obligan a todos y dan lugar a las normas jurídicas) y los deberes imperfectos (son deberes de gestión privada, obligan en conciencia a cada persona individualmente, y se concretan en normas morales).

4.4. En el tema del estatuto del embrión nuestra sociedad se halla dividida en torno a dos posiciones:

a) El enfoque gradualista sobre el desarrollo del embrión: se necesita un período de constitución; existen distintos grados de desarrollo hasta llegar a la estructura ontológica y moral de persona.

b) El enfoque no gradualista: la persona aparece en el momento de la fecundación.

4.5. . Se aduce que en un tema como la vida humana y la constitución de una persona no vale la mera probabilidad como criterio y se impone buscar la certeza. En caso de duda, se impone el respeto al embrión.

Pero hay un error en el sentido exacto de los términos. Por duda se entiende lo contrario a la certeza. Y, la sola duda, invalidaría el argumento.
Pero hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de certeza:

a) Certeza analítica. Es una certeza absoluta. Es la propia de las verdades matemáticas y
b) Certeza moral. Es una certeza estadística.

En este tipo de cuestiones se debe exigir certeza moral.

4.6. Los partidarios de las dos posturas en el debate sobre el estatuto del embrión están seguros de sus puntos de vista. Hay que tener en cuenta que intervienen argumentos y otros factores (valores, emociones, sentimientos y, sobre todo, creencias).

Las creencias:

- Son ciertas por definición.
- No son estrictamente racionales.
- Son razonables, pero no del todo racionales.
- No deben ser impuestas a la fuerza en sociedades pluralistas.

4.7. En 2007 entró en vigor la Ley de Investigación Biomédica (Ley de 3 de julio de 2007) para regular temas controvertidos como: uso de técnicas genéticas, el acceso a datos genéticos de carácter personal y la utilización de embriones para la investigación (se permitirá cuándo ésta tenga una finalidad terapéutica).

La legislación nacional parece haber adoptado el modelo gradualista. Contempla la protección de la vida, sólo que se trata de un tipo de protección acorde con el nivel de maduración.

El modelo no gradualista, de protección absoluta, son contrarias a la aplicación de ciertas técnicas biomédicas.

“Teniendo en cuenta el contexto de los debates, el pluralismo que caracteriza a la cultura moral y política contemporánea, no cabe pensar en una protección absoluta ni en prohibir determinadas técnicas, de lo contrario ¿cómo tomar en serio diferencias y enfoques opuestos? (…) La legislación nacional confirma que el modelo gradualista no obliga –el modelo no gradualista sigue siendo posible- si bien crea un espacio definido para la investigación con embriones”  (López de la Vieja, M. T. (2013). "Modelos para la investigación con embriones". Arbor, 189 (763)

“La conclusión sería entonces que las discrepancias entre gradualistas y no gradualistas no han de impedir que se regulen las condiciones generales para la investigación con embriones, contribuyendo a la transparencia y seguridad (…) Tal vez estas tensiones pudieran dar paso a otros debates sobre riesgos y beneficios, sobre motivos reales y motivos aparentes de inquietud, sobre posibles abusos y las garantías necesarias para impedir cualquier exceso en el ámbito de la investigación. Un pluralismo consecuente no puede ignorar creencias e ideologías en liza, pero tampoco eliminará las condiciones que hacen posible la coexistencia de diferentes formas de entender la vida, la salud, la muerte y el uso de los conocimientos” (López de la Vieja, M. T. (2013). "Modelos para la investigación con embriones". Arbor, 189 (763)

Fin.

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